lunes, 15 de enero de 2007

Las trabas de Internet Explorer (II)

Existen muchas características que influyen en la calidad de un navegador web: la seguridad, la usabilidad, la capacidad para personalizarlo a nuestro gusto, la velocidad con la que funciona... y por supuesto, el cumplimiento de los estándares.

Si nos compramos un CD esperamos que nuestro reproductor de música sea capaz de reproducirlo. Si nos compramos un coche lo hacemos con la esperanza de que funcionará con el combustible que nos venden en las gasolineras. Para hacernos una idea, éstos ejemplos son comparables con la última característica: los estándares web.

De una manera muy simplificada, éstos estándares definen cómo deben estar construidas las páginas (mediante el HTML, o XTHML), describen las técnicas necesarias para la maquetación y visualización de las páginas (mediante CSS), el comportamiento ante acciones del usuario... El organismo encargado de hacer esto es el W3C con el que colaboran multitud de empresas y gurús de la web.

Los desarrolladores web usan cada vez más estas técnicas estándar, de manera que esto revierte de una forma muy positiva en el usuario final, permitiendo construir webs más accesibles (de cara a usuarios con discapacidades), fácilmente mantenibles y visualizables desde casi cualquier dispositivo (la pantalla del ordenador, un móvil, la impresora, un lector de pantalla para ciegos, un proyector...).

Además no deberíamos preocuparnos porqué navegador usarán los clientes de nuestras páginas, ya que la visualización de la misma será igual en todos al estar definida en un estándar.

El problema, es que no todos los navegadores favorecen esta situación que es beneficiosa para todos. Uno de los test más difundidos para probar que tal se comporta "nuestro coche con el combustible" es el Acid2. El funcionamiento del test es muy simple, es una página web que usa las técnicas estándar comentadas anteriormente de forma que si el navegador cumple los estándares definidos veremos que la visualización de la página se corresponde con la conocida y sonriente figura del ácido.

Para realizar esta figura, la página se compone de una rejilla (similar a una tabla) de forma que si una porción no cumple alguna definición del estándar aparecerá descolocada o en rojo.

Veamos cómo se comportan algunos navegadores ante el test.

Opera 9

Opera Sofware ha hecho un gran trabajo para conseguir que su navegador Opera 9 consiga pasar el test.

Konqueror 3.5.5

El navegador de KDE también pasa de forma completa el test.

Safari 2.0.4

WebKit, creadores de Safari, también se ha preocupado de que su navegador supere el test.

Firefox 2

Firefox 2 todavía muestra algún problema con la visualización de sus páginas web. En Mozilla siguen trabajando para que definitivamente queden corregidos en la versión 3 de Firefox.

Internet Explorer 6

Internet Explorer 6 no se acerca en absoluto a pasar el test. Viendo el resultado, parece imposible que los desarrolladores web hayan conseguido crear páginas que se vean de forma correcta en diferentes navegadores incluyendo a Internet Explorer.

Internet Explorer 7

Internet Explorer 7 tampoco se acerca a superar el test. La mayoría de opciones para hacer nuestras webs mejores no están soportadas por la nueva versión del navegador de Microsoft con lo que sus usuarios (y los que no lo son) no podrán disfrutarlas. Aunque se prometió un soporte mayor de estas características el test demuestra que no han sido implementadas.

Las herramientas que Microsoft ha puesto a disposición de desarrolladores y usuarios son totalmente insuficientes y demuestra que su estrategia no es proporcionar un buen producto a sus usuarios, sino promover la dependencia de tener que probar nuestras páginas en Internet Explorer y estar obligados a pagar una licencia de Windows para hacerlo (tanto a nivel particular, como en las empresas y administraciones públicas).

Para saber más